Cómo aumentar la autoestima

La autoestima es una parte de nuestra forma de ser que en ocasiones infravaloramos, pero lo cierto es que influye en nuestro día a día más de lo que creemos.

A lo largo de este artículo te voy a contar qué es exactamente y cómo subir la autoestima para ser capaz de hacer prácticamente cualquier cosa que nos propongamos en la vida. ¡Sigue leyendo!

Qué es la autoestima

La autoestima es la percepción y valoración que tenemos de nosotros mismos. Esta percepción la obtenemos como conclusión de la experiencia que hemos tenido en diferentes campos de nuestra vida.

chica se mira al espejo roto

Por ejemplo, si siempre has sacado buena nota en exámenes de inglés, cuando tengas que hacer uno tendrás la autoestima muy alta porque tienes mucha confianza en ti mismo. Pero si, por el contrario, eres muy tímido y no te gusta conocer gente nueva, cuando tengas que poner en práctica lo aprendido tendrás una autoestima baja, pensando que no serás capaz de hacerlo o que los demás te rechazarán.

La etapa de la vida en la que se desarrolla nuestra autoestima es entre la etapa infantil y la adolescencia, ya que son edades en las que todo nos afecta de una manera intensa, especial y con cierto desconcierto, ya sea positiva o negativamente.

Normalmente, son las figuras de autoridad las que más influyen en nuestra autoestima, ya sean tus padres, un profesor, los amigos, un jefe o un entrenador, entre otros muchos.

Cuanto más importante es para nosotros la opinión de esa persona, más afectará a nuestra percepción de nosotros y a nuestra autoestima.

Otro de los motivos por los que puede aparecer la baja autoestima es por tener una visión pesimista de las habilidades que se tienen. Es decir, imagina que te gustaría saber hablar bien en público. Si piensas que te trabas y que hay frases que no salen tan fluidas como te gustaría, tu autoestima se verá mermada con cada nuevo pensamiento negativo.

elección pesimista

Sin embargo, una persona con la autoestima alta lo que pensará es que lo hará tan bien que los pocos fallitos que tenga ni siquiera se notarán, ya que tiene una visión optimista de sí mismo. O directamente ni se le ocurre pensar en que tendrá fallos.

Y ahora te preguntarás…

¿Cómo puedo saber si realmente tengo baja autoestima?

Pues hay una serie de síntomas que son claros y muy fáciles de identificar.

Soy pesimista con mi autoestima

Algunos de ellos son:

  • Sientes falta de seguridad en ti mismo y tus acciones
  • Te callas tus opiniones por miedo al rechazo de los demás
  • Siempre encuentras una excusa para evitar los objetivos que te propones
  • Crees que tus éxitos se deben a causas externas a ti o te desmotivas con facilidad

Cómo trabajar la autoestima correctamente

Si te identificas con los síntomas anteriormente puntualizados, tenemos dos noticias para ti, una buena y una mala.

  • La buena es que subir la autoestima es posible, así que no te vas a quedar con la baja autoestima el resto de tu vida.
  • La mala es que hay que trabajarla, lo que implica tiempo y esfuerzo, pero no te preocupes porque a continuación te vamos a dar varios trucos muy útiles.

Cambia lo que se puede y acepta lo que no se puede cambiar

De nada sirve quejarse de algo que no te gusta de ti mismo si tienes la posibilidad de cambiarlo y no lo haces. Por ejemplo, si te cuesta salir a correr, no te quejes de que no estás en forma, haz el esfuerzo de salir a correr cada día hasta que puedas decir que estás en un buen estado físico.

Sin embargo, hay otros aspectos que no se pueden cambiar, como nuestra estatura, el color de nuestros ojos o el tono de voz. En estos casos lo que debemos hacer es aceptarlo y querernos tal y como somos para subir la autoestima.

Ponte objetivos

Los objetivos deben cumplir la regla SMART, que son siglas en inglés de las palabras específico, medible, alcanzable, relevante y temporal. Si una meta no cumple uno de estos requisitos, entonces debes modificarlo hasta que los cumpla todos. Esto es muy importante para facilitarle las cosas a tu mente, “hackearla” como lo llaman algunos. Vamos a aclarar esta parte:

  1. Específico: haz que tu mente entienda de forma muy concreta qué es exactamente lo que quieres conseguir, realizar, alcanzar etc.
  2. Medible: haz que tu mente pueda medir los avances que realizas sobre el objetivo. ¿Has conseguido hoy ejecutar alguna tarea que te acerca a dicho objetivo?
  3. Alcanzable: sé razonable con tus expectativas. Debe ser un objetivo ambicioso y motivante pero a la vez que esté dentro de tus posibilidades / capacidades de realización.
  4. Relevante: haz que sea algo importante y trascendental para ti. Que una vez lo consigas, te acerque o te lleve al estilo de vida que deseas. Si está alineado con valores personales, funcionará mucho mejor.
  5. Temporal: que se pueda acotar y limitar en el tiempo. Objetivo a 6 meses, 1 año, 3 años, etc…

Por otra parte, para objetivos muy grandes, trata de dividirlos en objetivos más pequeños que puedas ir alcanzando cada poco tiempo. Por ejemplo, si quieres correr una carrera de 10 kilómetros y no has hecho deporte nunca, no puedes pretender salir a correr un par de días y conseguirlo.

Obviamente, el primer objetivo es correr unos minutos, después tendrás que correr tu primer kilómetro, más tarde irás a por el segundo, luego intentarás correr tres, y así progresivamente hasta que después de varios meses corras los 10. Conseguir cada una de estas mini metas te ayudarán a subir la autoestima.

Piensa tres aspectos positivos sobre ti antes de acostarte

Pueden ser tres cosas en general sobre tu vida o tres cosas positivas que has conseguido ese día. 

No hace falta que sean grandes objetivos: saludar a alguien a quien te daba vergüenza, haber subido por las escaleras o haber ayudado a un familiar con algo pueden ser pequeñas conquistas.

Pensar en acciones positivas antes de dormir contribuirá a que duermas mejor y a subir tu autoestima.

Si tienes preocupaciones, entrégalas al sueño y trata de confiar en que se solucionará para ti.

No pienses solo en negativo

Cada vez que te des cuenta de que te estás machacando o siendo demasiado crítico contigo mismo, trata de pensar en algo bueno de ti para compensarlo. Por ejemplo, si tienes pensamientos negativos por haber suspendido una asignatura, piensa que hay otra materia que se te da muy bien y en la que sacarás nota para subir tu autoestima.

Mejor hecho que perfecto

No te obsesiones con la perfección, ya que esta no existe y tratar de alcanzarla solo te va a llevar a la frustración. Céntrate en conseguir hacer la tarea que tienes por delante y una vez esté terminada, puedes dedicar tiempo a mejorarla con la tranquilidad de que el principal objetivo, que era hacerla, ya está cumplido.

Usa los errores como motivación

Conciénciate de que fallar es algo normal. De hecho, es mucho más habitual que acertar.

Piensa que Michael Jordan, que está considerado el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, a lo largo de su carrera falló más de 12.000 tiros libres y eso no le ha hecho ser peor jugador, sino todo lo contrario, porque cada derrota supone un aprendizaje.

Permítete fallar un día de vez en cuando, eso te quitará la presión de tener que hacerlo todo siempre bien. Eso sí, al día siguiente de fallar trata de cambiar la dinámica para que venga una buena racha de buenos resultados.

Ponte a prueba

Piensa en algo que se te dé bien y trata de adquirir una habilidad nueva relacionada con ese tema. Por ejemplo, si te gusta dibujar, puedes proponerte dibujar con carboncillo, después retratos, luego cómics, etc. Una vez hayas conseguido esa nueva habilidad, siéntete orgulloso de haber cumplido ese objetivo. Mejorar tus habilidades te ayuda a subir tu autoestima.

Relativiza las cosas que no te gustan de ti

Si te paras a pensar un minuto, te darás cuenta de que los aspectos más importantes de tu vida están bien: tienes una familia que te quiere, tus amigos te apoyan, puedes vivir con el dinero del que dispones, disfrutas de una buena salud, tienes tiempo libre para llevar a cabo tus aficiones, etc.

Pensar en esto te ayuda a darte cuenta que quizá las cosas que valoras negativamente de ti realmente son más pequeñas de lo que creías y podrás subir tu autoestima.

Mírate más a ti que a los demás

Cuando tenemos una baja autoestima, compararnos solo sirve para idealizar la vida del otro y pensar que la nuestra está muy lejos de ser lo que a nosotros nos gustaría.

Piensa que todo el mundo tiene problemas, miedos e inseguridades que no cuenta a los demás y que, por tanto, tú no los conoces. En definitiva, no imagines una vida idílica de los demás y céntrate en lo bueno que tienes ahora mismo.

Busca un motivo de peso para subir tu autoestima

La motivación lo es todo y cuando hablamos de autoestima más todavía. Piensa en lo bien que te vas a sentir cuando tengas más autoestima, en lo que le va a gustar a tus seres queridos verte feliz o en lo que te va a ayudar a conseguir tus objetivos. Puedes buscar una frase de motivación de alguien a quien admires, imprimirla y ponerla en un sitio visible de tu casa.

Cada vez que te sientas desanimado, lee esa frase para encontrar fuerzas para continuar luchando por tus objetivos.

Por ejemplo, si dejar de fumar va a mejorar tu salud, tienes un motivo de mucho peso para mantener tu motivación.

Cada vez que te entren ganas de encenderte un cigarro, piensa en que tus pulmones agradecerán que no lo hagas y que te estás ahorrando muchos problemas de salud futuros.

Como has podido comprobar a lo largo de este artículo, tener la autoestima alta es algo fundamental para ser feliz y conseguir los objetivos que nos proponemos. Lo bueno es que podemos subir la autoestima aplicando los consejos que te hemos mostrado más arriba, solo necesitas tiempo y constancia.

Y tú, ¿te sabes algún otro truco para subir la autoestima? ¡Cuéntame en los comentarios!

¡Valora este artículo!
[Total: 1 Average: 5]

Deja un comentario